Persona estresada frente a un portátil con múltiples ventanas de programas de facturación y el año 2026 tachado en rojo, destacando 2027 en la pantalla

La prórroga de VERIFACTU ha sido recibida como un alivio, pero no debe interpretarse como una pausa en la adaptación. Este nuevo sistema de facturación es un cambio estructural e imparable hacia la digitalización y la transparencia fiscal. Aprovechar este tiempo para implantarlo correctamente, con asesoramiento y planificación, marcará la diferencia entre una transición ordenada y futuros problemas con la Agencia Tributaria.